JERARQUIAS INTERGALACTICAS

Estas jerarquías que observan nuestra evolución, lógicamente deben estar preocupadas por nosotros, seres de superficie del planeta Tierra.
Hoy por hoy, masivamente hablando, este planeta se rige por la ley del Talión (ojo por ojo y diente por diente), gracias a la cual, estamos corriendo una carrera que no tiene una meta valedera, salvo, la autodestrucción.
Por eso no existen contactos ni avistamientos masivos. Las Jerarquías, Maestros Superiores o “Ellos” los extraterrestres, como sabemos llamarlos, están esperando nuestra evolución, somos nosotros los que estamos en proceso de cambio hacia otra realidad, hacia otra dimensión superior.
A esta altura es interesante decir que hay mucha gente que viaje a lugares inhóspitos para ver un OVNI, volviendo desilusionados porque no vieron ni encontraron nada.
La pregunta sería: ¿Qué pasó, cambiaron?….
Si, de lugar físico.
Este tipo de cambio no garantiza, aunque mínimamente, un avistamiento.
El cambio debe ser INTERNO (elevación vibracional), el cual llevaría al contacto, no solo con otra realidad, sino también en lo terrenal, con otra gente, con otra “frecuencia” menos dañina y más creativa.
Estudiemos cuatro motivos de primer orden:

  1. Orden cósmico (cósmico equivale a armonía). El universo es armonía-equilibrio, es una danza constante de cuerpos celestes sostenidos por una Divina Orden. A esto, una modificación brusca del equilibrio puede provocar un gran desorden, como ser la destrucción de un planeta.
  2. Este motivo se relaciona con los viajes aeroespaciales (llevar armas nucleares al espacio exterior), es decir, transportar la “locura” fuera de nuestras fronteras (recordemos las famosas “Guerras de las Galaxias”, o Plan IDE – Iniciativa de Defensa Estratégica).
  3. El siguiente motivo está relacionado a las advertencias que fueron recibidas por parte de estos Maestros de Sabiduría, y se amonestaba a las autoridades con el peligro de usar los gases CFC (Clorofluocarbonados), los cuales son destructores de la capa de ozono (tres átomos de oxígeno), que es una barrera natural de protección atmosférica, que neutraliza la acción directa de los rayos ultravioletas (sin embargo la humanidad sigue pulsando alegremente sus aerosoles).

El último motivo (de la primera serie), es el precario equilibrio ecológico, gravemente afectado por la indiscriminada tala de árboles. Alteraciones del clima, causado por el efecto invernadero. Lluvia ácida, contaminación de las aguas, tierra y aire, etc., la lista es para llenar varias hojas.